- Son instrumento del “beneficio de las comunidades” al permitir colaborar y contribuir a procesos de aprendizaje, enfatizó el maestro César García
Wendoline Hernández M. / Fernanda Reyes Solorio
Fotos: Cortesía César García e Iker Vega
"Estoy muy contento con el empuje de la educación a distancia a partir de esta contingencia, pero sé que hablo desde una postura privilegiada, no todas las personas tienen la posibilidad de contar con servicio de internet, un equipo de cómputo y el conocimiento de afrontar una clase en línea”, consideró César Andrés García Sánchez, maestro en Universidad Liceo, la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) y el ITESM.
El
profesor de la materia “Seminario de Publicidad” aseguró que encuentra gran
satisfacción en dedicarse a la docencia desde el 2012, por dos razones.
“Tenía
pensado estudiar Comunicación como un área profesional, y dos: creo que la
educación es el principal motor e instrumento de la transformación social, del
beneficio de las comunidades, de los grupos, (para) ayudar, colaborar y
contribuir a que una persona desarrolle procesos de aprendizaje”.
Por
otro lado señaló también que enseñar es un proceso colaborativo en el que busca
ampliar los panoramas de los estudiantes y que formen una actitud crítica y
aplicativa, de modo que sea posible darse cuenta del crecimiento que obtienen.
García
Sánchez añadió de manera personal, que la docencia es un trabajo que da
alegrías porque goza del aprendizaje que él obtiene.
“Me
pagan por leer, aprender, escribir, hablar, investigar, conocer y estudiar. Entonces
las labores administrativas como docente son bien pesadas pero hay una gran
satisfacción cultural-social, de conocimiento de fondo”, enfatizó el docente.
Respecto
al tema del modelo de “educación a distancia” que se está implementando por la
situación de contingencia, explicó que le da gusto por el empuje de la
educación a través de las nuevas tecnologías, por comodidad, por la reducción
de gastos en traslados cotidianos y el tiempo que puede pasar con su familia.
Sin
embargo, destacó que puede significar un “tercer acceso” a la educación, pues
las tecnologías abren una brecha al tener que migrar completamente a este
fenómeno digital, ahora el reto no solo es el acceder a la educación, sino
también tener la posibilidad de acceder a las tecnologías para poder conocer
información y después un tercer filtro: que los estudiantes presten atención y
estén aprendiendo.
Dentro
de las dificultades que ha traído el confinamiento con este modelo de
educación, habló del incremento de la carga laboral al que se enfrentan y de la
necesidad de capacitar tanto a docentes como a estudiantes, para estar a la par
del desarrollo colectivo “a distancia”.
Otro
de los retos es la falta de un factor que considera fundamental: “la emoción,
no se aprende nada si no se genera una emoción, si no se genera una impronta, y
no digo que no sea posible pero es distinto crear emociones a través de las
plataformas digitales, es muy difícil”, mencionó.
Indicó
que el gremio del magisterio es “una fuerza política grande y una figura de
respeto, por un lado, y por otro como una figura de negación hasta cierto punto”,
puesto que “ha habido sectores que han pervertido y dañado la labor docente al
repetir cánones de estereotipos de violencia y abusos”.
Finalmente,
señaló que la imagen del profesor, a nivel comunitario y universitario tiene un
gran valor, y que es posible unificarlo e incrementarlo.
“La experiencia que
me deja el día a día y transmitirla vía ejemplos es algo que disfruto mucho”, destacó
Iker Vega, profesor de la materia “Producción Radiofónica”, explicó cómo se ha
motivado por sus alumnos a seguir dando clase a pesar de la distancia.
El profesor y
conductor de radio advirtió el riesgo de que los alumnos no presten atención y
señaló que ha sido complicado para él mantener el control del grupo, “si en el
aula se distraen fácilmente, con el confinamiento y las clases a distancia esto
se potencializa”, aseguró.
A pesar de las dificultades, Iker Vega no ha dejado de mantener su “chispa” cada que se ve con los estudiantes. Elabora sus clases para que sean más dinámicas y que los alumnos interactúen y participen en las distintas actividades para no perder el hilo de la materia y que la clase -e incluso el confinamiento- no se conviertan en una carga.
“Desgraciadamente, el nivel educativo que tenemos en el país no es el que deberíamos de tener”, manifestó.
El docente de “Producción Radiofónica” señaló la importancia la vocación que debe de tener cada profesor para poder enseñar, y actualmente en el contexto que se está viviendo en el país, se veía reflejado que profesores la tienen y que docentes no cuentan al 100% con ella.


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