Lizbeth Gómez Granados y
Roxana Silva
Fotografías: Cortesía Gabriela Orta y Elsa Cevada
Maestras
de idioma de la carrera de Ciencias de la Comunicación en Liceo Estudios
Superiores enfatizaron que han tenido que adaptarse o reinventarse en su rol
como profesoras, para poder impartir clases a distancia con sus estudiantes.
Gabriela
Orta Razo, docente de francés en la carrera, mencionó las dificultades de
cambiar y adaptar un espacio que, para ella, antes era familiar, y
transformarlo a un entorno laboral con todo lo que ello implica, es decir, la disminución
de privacidad, más gasto de luz y la pérdida de oportunidades para la
realización de dinámicas de interacción con y entre sus alumnos.
“Lo
que más extraño y me hace falta, es la interacción con mis alumnos, jugar en
clase, realizar actividades que hacíamos antes”, manifestó la licenciada en
Lenguas Modernas en Francés por la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ).
El
contexto de encierro y confinamiento por la pandemia ha obligado a la maestra Gabriela
Orta, al igual que otros profesores, a utilizar mayor tiempo para la
preparación de sus cursos, además en revisiones post-clase.
Sin
embargo, explicó las ventajas, satisfacciones y complicaciones que ha tenido como
maestra durante la pandemia COVID-19. La profesora universitaria destacó las alegrías
que le dejan el ser docente.
Le
gusta “cuando mis alumnos logran acercarse a un proficiencia de la lengua, es
decir, tienen fluidez, buena pronunciación, vocabulario adecuado y pertinente,
hacen uso de los diferentes tiempos verbales”.
“También,
verlos motivados y que disfrutan el aprendizaje del francés; al mismo tiempo
que me divierto y aprendo de ellos y que, con el transcurso del tiempo, mis
exalumnos me recuerdan y reconocen mi labor docente”, expresó con emoción.
He vivido incontables
satisfacciones por ser maestra: Elsa Cevada
“Las satisfacciones que he tenido a lo largo de más
de tres décadas en la docencia son verdaderamente incontables. Usualmente salgo
del Liceo satisfecha y feliz por tener la oportunidad de aportar un granito de
arena a la formación moral e intelectual de estas nuevas generaciones”,
manifestó -por su parte- Elsa Cevada Báez, docente de inglés en la Universidad
Liceo.
La profesora Elsa explicó que las tecnologías han
sido un reto para ella, y que los alumnos en general ponen todo de su parte,
para que la tarea se les facilite.
“Creo que a todos nos ha representado un reto muy
importante, sobre todo a los profesores que llegamos a los 60 años de edad, pues
el manejo adecuado de las nuevas tecnologías es complejo. Lo más difícil y a
veces frustrante, en mi caso, es
luchar contra la apatía y el poco interés que, en
términos generales, muestra el alumnado”, detalló la profesora.
Otro de los problemas que se ha visto afectado no
solo a la docencia, sino a más profesiones y trabajos, es el tema de la
seguridad social y prestaciones, pues en los últimos años se ha visto cada vez
más difícil acceder a ella.


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